Xerez y Rayo elevan el nivel en Segunda
Chapín albergó este fin de semana uno de los envites más interesantes de Segunda. El Xerez y el Rayo mostraron los argumentos por los que se encuentran en la parte alta de la categoría y volvieron a presentar sus candidaturas al ascenso al final de temporada. El empate final (1-1) es el reflejo perfecto de lo que fue el encuentro, con una extrema igualdad. Además, los dos equipos han realizado un gran fútbol en muchos momentos de la campaña, un detalle importante para elevar el nivel de la categoría.
Tanto los andaluces como los madrileños aspiran a un objetivo que no se encontraba entre sus planes cuando arrancó la temporada. Sus plantillas se presentan sin presión cada jornada, con un espíritu colectivo formidable y mucho desparpajo sobre el césped. Ninguno de los dos renuncia al fútbol de toque y movimiento, la entrada por bandas y la calidad en el medio del campo y la delantera. Equipos que sólo aspiraban a la permanencia han terminado por encaramarse a los puestos de honor por méritos propios.
Si la semana pasada DDF se ocupó del Rayo, esta vez le toca el turno al Xerez. Los andaluces son un equipo que los últimos años ha padecido en exceso los problemas económicos y extradeportivos. Y aunque esta campaña la situación no es idílica (los jugadores tienen problemas para cobrar el sueldo), la tormenta no parece tan intensa y la plantilla está centrada e ilusionada con el ascenso. Ésta y su entrenador, Esteban Vigo (más conocido como Boquerón Esteban), son los grandes artífices de un sueño posible.
El míster malagueño consiguió abstraer a su vestuario de los ruidos externos. La plaza xerezana es complicada: el que es propietario de la entidad, Joaquín Morales, mantuvo algunas tensiones con el Ayuntamiento de la localidad para recibir una subvención de 2 millones de euros que, según el directivo, le debe el consistorio. Ahora, la plantilla deberá lidiar con los posibles cambios accionariales en el Xerez, después de la fallida venta de las participaciones de Morales al empresario Francisco Garrido. Éste vestuario está acostumbrado a convivir con los cambios bruscos, lo que puede ser una ventaja.
Vigo ha inculcado la necesidad de rasear el balón, de tocar la pelota y moverse como la forma más eficaz de ganar partidos. El Xerez, al igual que el Rayo, siente predilección por el fútbol estético y los resultados dan un espaldarazo a su filosofía atractiva. Los números no mienten: es el segundo equipo más goleador de Segunda con 46 tantos, por detrás del Tenerife (47 goles) y uno de los menos goleados (25 tantos). Además, ha convertido Chapín en una fortaleza casi inexpugnable: 32 de sus 50 puntos los ha conseguido en casa.
Otras de las claves, a parte de la filosofía, es el reparto de esfuerzos entre la plantilla y la calidad de algunos de sus futbolistas. Vigo está utilizando arriba a tres delanteros fundamentalmente: Antoñito (ex jugador del Sevilla), que llegó al club en 2008 e intenta igualar a Yordi, ha recuperado su gambeteo, su arte con el balón en los pies y su olfato goleador (lleva 11 goles); Antonio Sánchez de la Calle, un delantero referencia de altura que registra 5 tantos; y Mario Bermejo, que lleva anotados 4 goles.
El Xerez no sólo tiene dinamita en la delantera. En el centro del campo disfruta de un jugador que años anteriores era considerado una de las promesas más importantes del fútbol español como Jerónimo Figueroa, Momo. El extremo canario, de mucha calidad y un vendaval cuando los partidos se abren, llegó a Cádiz procedente del Deportivo de la Coruña y esta temporada, sin ser delantero, lleva 12 goles en su casillero. En la media también disfruta de la calidad de un veterano del fútbol español, Emilio Viqueira, recién renovado. Si por la izquierda galopa Momo, por la derecha destaca Carlos Calvo, jugador joven e interesante.
En el aspecto defensivo, dos jugadores cedidos por el Deportivo de la Coruña han dado mayor consistencia al vestuario. El mediocentro Álex Bergantiños destaca por su despliegue físico y su enorme capacidad a la hora de recuperar balones y el central Aythami Ardiles, también canario, se ha convertido en uno de los defensas más seguros de la categoría y ya ha aportado al Xerez cuatro goles, lo que es una cifra destacable. Miguel Ángel Lotina, entrenador del club gallego, ya ha adelantado que Aythami regresará a A Coruña tras el verano.
La entidad ha coqueteado varios años con la posibilidad de dar el salto a la División de Honor, pero sin el premio final. En la temporada 2001-2002, el Xerez, bajo la tutela el ex entrenador de Real Madrid Bernd Schuster, realizó un fútbol exquisito, posiblemente el más vistoso de Segunda, pero en las últimas ocho jornadas el equipo sólo se anotó cuatro puntos y perdió el ascenso. Algo parecido sucedería en la campaña 2005-2006, cuando los chicos de Lucas Alcaraz comenzaron muy bien (fueron campeones de invierno) , pero acabaron séptimos. De ahí el mensaje de tranquilidad que se lanza desde la plantilla esta temporada, por el miedo a repetir la historia reciente del club.