Una jornada con seis empates
En su mejor versión de la temporada, el Real Madrid arrancó un autoritario triunfo (0-4) de Gijón. Un resultado y, sobre todo, un partido que puede rearmar moralmente al equipo de Juande Ramos. Sin Robben, su jugador más en forma, el Madrid selló una tarde muy completa: Lass confirmó que tiene algo más que un hueco en el once, se estrenó como goleador Huntelaar y Raúl batió el récord de Di Stéfano. Para alegría de la parroquia blanca, todo eso sirvió -ocho victorias después- para recortarle dos puntos al líder.
El Barça, por supuesto, sigue encabezando la tabla. Lo seguirá haciendo, al menos, durante el próximo mes. Aún puede permitirse tres derrotas, o cuatro empates. Por mucho que vuelva la Champions, no es previsible que nada de esto suceda, menos aún cuando su único perseguidor, el Madrid, estará enfangado en las mismas diatribas. El equipo de Guardiola tropezó ante el Betis, pero amortiguó el pinchazo no sólo por su mullido colchón, sino por el efecto placebo inherente a igualar un 2-0 con un nuevo doblete del insaciable Samuel Eto’o.
Si el Barça es la cabeza de carrera y el Madrid el perseguidor, de los del tercer pelotón sólo ganó el Sevilla, que hurgó en las miserias de un impotente Espanyol tras la rigurosa expulsión de Lola. Kanouté, con dos goles, distancia a los andaluces de Valencia, Villarreal, Atlético, Málaga y Deportivo. Todos ellos empataron. En el caso de Valencia y Atlético, el punto supo a muy poco. Y lo del Calderón aún pudo acabar peor, porque Albín perdonó un penalti, el tercero que desperdicia el Getafe en los tres últimos partidos.
La jornada dejó nada menos que seis empates. Aparte del Madrid y el Sevilla, sólo ganaron el Almería y el Mallorca. Los de Hugo Sánchez, además, con nueve jugadores sobre el campo. Si hace una semana dejaron escapar un 0-2 en La Rosaleda, esta vez remontaron al Valladolid para desolación de Mendilibar. Los que enterraron al mexicano sin aguardar siquiera a que se bajara del avión deberán esperar, al menos, una semana más. Como diría Guardiola, aún queda mucha liga.