Un estreno accidentado
¿Quién esperaba sufrir dentro del madridismo? Los fastos veraniegos alrededor de los estratosféricos fichajes merengues parecían haber borrado del diccionario blanco la palabra sufrimiento. Nadie en el Bernabéu quería pensar en lo padecido la campaña anterior, en la que acudir al estadio del Paseo de la Castellana era una invitación asegurada al tedio y al sufrimiento. Pero anoche, en su estreno, la nueva orquesta blanca sufrió. Se encontró enfrente con un Dépor sin miedo y, sobre todo, mostró una debilidad en su zaga bastante preocupante. Lo que se supone que ayer era una defensa de circunstancias (Arbeloa, Albiol, Garay y Marcelo), debería ser garantía suficiente para cualquier equipo. Pero no para el Madrid de los eternos estigmas defensivos. La cosa, naturalmente, se equilibra, porque la pegada de los blancos es sencillamente descomunal. Con Benzema, Cristiano Ronaldo, Kaká, mas artistas secundarios como Raúl (suyo fue el primer gol de la temporada) o Higuaín, el gol está prácticamente asegurado. Si bien la vanguardia parece aseada y funcional, la retaguardia es otro cantar. A Albiol se le vio lo que precisamente se le viene achacando desde su estreno en la elite: es blando. Quizá por eso pueda ser el complemento ideal del ayer sancionado Pepe. El 3-2 final es un fiel reflejo de los padecimientos madridistas. Mucho trabajo tiene por delante Pellegrini. Ah, y Robben marcándolos a pares en su estreno con el Bayern…