«
»


Steven Gerrard, alma y motor red

steven_gerrard_280x_451716aHubo un tiempo, hace ya algunas temporadas, en el que Inglaterra vivió una apasionante y productiva disyuntiva: ¿Lampard o Gerrard? El capitán del Chelsea encontró su mejor nivel coincidiendo precisamente con los dos títulos ligueros conquistados por el equipo entonces dirigido por Jose Mourinho (2005 y 2006). Fue un tiempo en el que la comparación entre los dos mejores centrocampistas de las islas caía del lado del Blue por su propio peso. Nadie osaba desposeer a Frankie Lampard del cetro de mejor jugador del campeonato inglés, mientras que Steven Gerrard pugnaba por arrimarse a lo más alto a costa de tirar de un Liverpool que reverdecía laureles por Europa pero siempre terminaba dando la de arena en competición doméstica.

Como quiera que fuere, el bajón de nivel de uno (Lampard), coincidó precisamente con el repunte del otro. Desde el momento en el que la llegada de insana competencia desde el exterior y las lesiones dejaron de respetar al centrocampista formado en la Academy del West Ham, Gerrard tomó el relevo como centrocampista más decisivo del fútbol inglés. De tal modo, hoy en día la balanza ha variado su inclinación, y nadie discute que el nivel de Gerrard se sitúa varios peldaños por encima del ‘8′ del Chelsea.

El capitán del Liverpool es, hoy por hoy,probablemente el mejor centrocampista llegador del mundo. 21 goles la pasada temporada le acreditan como una de las principales soluciones goleadores de los de Rafa Benítez. Con los automatismos implantados en la escuadra red por el técnico madrileño perfectamente asimilados, Gerrard viene interpretando a la perfección el papel de llegador en segunda línea. Ocupa con inteligencia los huecos ofrecidos por los continuos desmarques hacia banda de Fernando Torres, y se planta en el área contraria con un ímpetu incontenible. Es un jugador fundamental para la concepción del ataque de Benítez.

Pero Stevie, como le conocen sus compañeros de equipo, no es sólo un sensacional futbolista. Su ascendencia sobre el resto de la plantilla le otorga un papel difícil de cuantificar dentro del equipo. Porque resulta muy complicado determinar cuál es el peso real de un jugador como Gerrard dentro de un colectivo. Su asimilación de la filosofía del club en el que ha crecido como futbolista es tal que siempre suma un componente ‘espiritual’ que completa sus ya de por sí magníficas condiciones para el fútbol. Casos similares en el mundo no hay muchos. Quizá Raúl Tamudo en el Espanyol o Totti en la Roma, salvando las condiciones y las distancias. Son esa clase de futbolistas que amedrentan al rival con sólo pisar el césped vistiendo la camiseta de su club. Pueden no estar en su mejor momento de forma, pero lo que aportan al conjunto va más allá de un simple buen tono físico o de estar enrachados de cara al gol.

Venerado y respetado por todos sus compañeros sin excepción, Steven Gerrard representa el vínculo permanente con unos valores tan elementales como indispensables en el seno de un club como el Liverpool. Nadie discute su jerarquía. Da igual si su nivel físico está a la altura de las exigencias del choque, Stevie nunca defrauda.

Ir al artículo original

Leave a Reply

Comment