Sevilla F.C: La temporada definitiva

Lo del Sevilla tiene mérito. Casi sin darnos cuenta se ha situado entre los mejores equipos de nuestra liga y ya ha dejado de sorprender que un club, que hace pocos años luchaba por salir de la segunda división y por mejorar su precaria situación económica, haya levantado dos Copas de la UEFA, una Copa del Rey, una Supercopa de Europa, una Supercopa de España y que esta sea su segunda participación en Champions League en tan poco tiempo. Palabras mayores. Muchos más aplausos se lleva, por ejemplo, el Villareal que aún está virgen de títulos o el Atlético de Madrid, que vive en un eterno renacimiento, que sigue nadando para morir en la orilla. Es por todo esto por lo que pienso que esta temporada servirá para dejar claro que el Sevilla es el tercer equipo en importancia en España actualmente. Sus títulos, su gestión y su coherencia podrán avalarme en esta afirmación.
Considero a Jiménez un buen entrenador. No es un mago de la retórica, ni un osado a la hora de tomar decisiones sobre el césped; sin embargo creo que su planificación deportiva, su pragmatismo y su capacidad para llevar al grupo están siendo ejemplares. Está consiguiendo algo que al acabar la pasada temporada me resultaba imprescindible: renovar la plantilla. El objetivo está claro. Hay que seguir siendo un equipo con opciones reales de luchar por la Liga y, por supuesto, avanzar paso a paso en la Champions. Una competición ésta que Del Nido tiene entre ceja y ceja, por el prestigio que tiene su disputa y por la fe en un equipo muy bien armado en las eliminatorias a doble partido y cuyo estadio parece un fortín de difícil asalto. Jiménez no se casa con nadie, sus métodos son de causa-efecto. Los once mejores sobre el campo. Exigencia al límite. Responsabilidad con el grupo. Vieja escuela.
Los tres que han llegado son buenos. Zokora no necesita presentación. Centrocampista defensivo pero con virtudes en el ataque. Fogueadísimo en la Premier, una competición muy exigente para su puesto. Complemento perfecto para Romaric –un jugador que sólo puede mejorar tras un primer año de claroscuros- o de Duscher. Músculo en el mediocampo. En la defensa, punto débil del equipo el año pasado, la llegada de Sergio Sánchez será bienvenida. Un jugador polivalente, rápido, y con proyección. Y en la vanguardia del equipo la sorpresa del verano. Álvaro Negredo, el fichaje más caro de la historia del Sevilla. Potencia, técnica, definición… un delantero de referencia. Todo futuro. La mejor delantera que podía imaginar la parroquia de Nervión: Kanouté, Luis Fabiano y el inexplicable descarte madridista.
Los que se van tampoco arrancarán muchas lágrimas. Maresca tenía un hueco en el corazón de los sevillistas pero su rendimiento ya estaba por debajo de un equipo que quiere luchar por todo. Mosquera, que se va al fútbol mexicano, ha sido un nuevo borrón en el expediente de Monchi. Un director deportivo que empieza a ver los gorriones como pavos. Su política de fichajes hace aguas. Jiménez tiene al enemigo en casa. Crespo se va al Racing sin haber cumplido con la confianza depositada en él. Duda ya está en Málaga. Y el milagro de última hora: Chevantón y De Mul se quedan. Más por ficha que por minutos, viendo el plantel confeccionado.
No dándole demasiada importancia a los flojos partidos de pretemporada y a la severa derrota frente al Valencia en la primera jornada de liga, el Sevilla tiene equipo para al menos acabar la 09/10 como acabó la anterior. En los puestos nobles y metido de nuevo en Europa.
La Clave: La convivencia entre Kanouté, Negredo y Luis Fabiano. También la precisión de Jesus Navas y Diego Capel, verdaderos protagonistas de este equipo.
Predicción DDF: Tercero. Segundo. ¿Primero?