Seguir la senda
Hace tres años, cuando la selección española de baloncesto nos llevó por primera vez a los cielos –en aquella ocasión a los de Tokio- muchas plumas hirvieron comparando a la grandiosa selección de Gasol y compañía con el combinado de Luis Aragonés que poco antes había sido eliminado con más pena que gloria del mundial de Alemania. Todos los comentarios hacían hincapié en que los futbolistas deberían mirarse en sus homólogos de basket, y muy especialmente en dos aspectos: la solidaridad como grupo y la mentalidad ganadora. Dos características que le sobraban a la gran selección de Pepu y que echamos a faltar de la Roja en la cita alemana , donde se sufrió una remontada adversaria en el partido decisivo, y donde salieron a luz todos los problemas a propósito de Raúl.
La situación se niveló el verano pasado, en el que todos sabemos lo que ocurrió: la maravillosa victoria de la selección de fútbol en Austria y Suiza se consideró sólo ligeramente por encima de la plata olímpica de la ÑBA, habida cuenta de las circunstancias en que se había conseguido esta última. Todo el país estaba exultante; más por el éxito de los futbolistas, por supuesto –sigue siendo, con mucho, el deporte rey-, pero también por la seguridad de que nuestros combinados nacionales de las más importantes disciplinas por equipos eran seguramente, en ese momento, los mejores del continente. Una sensación jamás vivida anteriormente.
Y así llegamos a este verano. Los de fútbol nos han ofrecido la relativa decepción de la Copa Confederaciones, pero ha resultado un simple borrón en medio de dos años fantásticos. A su vez, la selección de Scariolo superó un comienzo lleno de dudas para confirmarse como el equipo cuasi-mítico que es ya, y ganar el Eurobasket con una autoridad casi inédita en cualquier tipo de competición internacional por equipos que uno haya tenido la posibilidad de seguir. En cierto sentido, pues, es como si estos dos fantásticos grupos humanos estuvieran siguiendo una evolución similar: los de basket, un paso más adelante, ya se miden sólo con la Historia, mientras que la selección de fútbol se encontrará en Junio ante la posibilidad de su confirmación en el cetro mundial. Ojalá los segundos sigan la senda de los primeros.