Nombres de la jornada 27

Klaas-Jan Huntelaar. Nadie esperaba que el delantero holandés peleara por el ‘Pichichi’ cuando éste aterrizó en Madrid el pasado mes de diciembre. Ni siquiera se le veía como una solución exprés al problema planteado con la lesión de van Nistelrooy, sino más bien como una opción de futuro. Fue relegado, por detrás de Lass, de cara a la inscripción para la Liga de Campeones y, cuando su afición menos lo esperaba, se destapó como el goleador implacable que ya sabíamos que era. Sus estadísticas rematadoras son de primer nivel. Al estilo de van Nistelrooy, enchufa todo lo que se pasea entre él y los tres palos. El sábado, en un duelo a cara de perro en San Mamés, hizo dos nuevos goles, demostrando que domina todo tipo de suertes de cara al marco contrario.
Unai Emery. Las aguas turbulentas sobre las que Simon & Garfunkel levantaron un puente amenazan con llevarse consigo al técnico vasco del Valencia. Como los torrentes que se desatan en otoño en la costa levantina, los resultados recientes del Valencia CF están empezando a suponer una fuerza incontenible para el, hasta hace bien poco, bien considerado técnico ché. El sábado no pasaron del empate, por los pelos, ante el Recreativo, y hace una semana acabaron sucumbiendo ante un Numancia que el domingo se llevó cinco de El Sardinero. Negros nubarrones sobre el futuro de un banquillo tan caliente como el de Mestalla.
Bojan Krkic. No está pasando el joven delantero de Linyola por sus mejores momentos desde su salto a la fama. Con Guardiola en el banquillo azulgrana, Bojan apenas ha gozado de oportunidades sobre el césped, más allá de algún partido intrascendente o de los minutos de la basura de alguna incontestable victoria. Pero hete aquí que el domingo el pequeño delantero ilerdense tomó las riendas de la responsabilidad y con sus dos goles ante el Almería echó un caldero de agua sobre el fuego que amenazaba Can Barça tras la victoria madridista en Bilbao.
Óscar Serrano. La goleada de la jornada tuvo lugar en Santander. En El Sardinero, un Racing al que su irregularidad le va impedir aspirar a cotas mayores que la tranquilidad clasificatoria, era comandado por Óscar Serrano en su versión más desatada. El extremo zurdo catalán lideró el ataque racinguista con dos goles y una asistencia (a Zigic). Tras su exhibición, algún cántabro echó en falta al hoy zaragocista Jorge López por la banda contraria…
Fran Yeste/Muñiz Fernández. Del partido/lío vivido en La Catedral el pasado sábado por la noche habría muchísimas cosas que destacar. Desde la actuación de Huntelaar, ya resaltada, hasta el resurgir de Robben, pasando por la espectacular batalla que nos ofrecieron Metzelder y Fernando Llorente en el área blanca. Pero sin duda, mención aparte merecen, por un lado la actuación pueril de Fran Yeste en su merecida expulsión (y van…), y por otro, la labor arbitral, cuando menos polémica, desempeñada por Muñiz Fernández. En un partido duro y muy competido (hasta el tercer gol madridista), pero en ningún caso violento, el asturiano se despachó a gusto con las tarjetas, e hizo que el choque pareciera mucho más bronco de lo que en realidad fue.