Los lunes al sol: jugadores sin equipo
Siempre se ha dicho que el lado más amargo del fútbol, en lo concerniente al jugador, son las lesiones. Es cierto; ver cómo el cuerpo de uno deja de responder, cómo se rompe de repente una parte del mismo, cómo el dolor se hace presa de tus piernas, rodillas, tobillos, es algo que debe de ser realmente difícil. Sin embargo, hay otro aspecto que no debe de ser fácil. Imagínate: has llegado a ser alguien reconocido en el mundo del fútbol. Lo has tenido todo: una carrera consolidada, un futuro prometedor, hinchas que te jaleaban, fama… y, sin saber cómo, una desgraciada serie de acontecimientos dan con tus huesos en el paro. De repente, te han olvidado. Si antes el fax de tu agente ardía con ofertas llegadas de todas las partes del mundo, hoy nadie se acuerda de ti. Estás “sin equipo”.
En esta situación, más habitual desde la instauración de la famosa “ley Bosman”, se encuentran hoy algunos jugadores que antaño fueran soñados por grandes y medianos equipos de toda Europa. Las lesiones, la codicia de sus agentes, la mala suerte… cada uno de estos jugadores ha llegado a la cola del INEM por una mezcla de estas razones. Algunos de ellos son ya veteranos que se niegan a admitir, por ahora, la posibilidad de la retirada. Otros, sin embargo, se encuentran en el momento en el que, por su edad, teóricamente sus carreras deberían de estar en el punto más álgido. Otros no han hecho más que empezar. De todo hay en la viña del señor y de todo hay también en el ilustre club de los jugadores que no tienen donde jugar. Haremos aquí un pequeño repaso por algunos de los nombres de futbolistas que pasan sus lunes al sol.
Jorge Andrade (Portugal, 31 años, Central): El que fuera el eje de la defensa del Deportivo de la Coruña, está en paro después de que su último club, la Juventus, rescindiera su contrato recientemente. Dos años prácticamente inédito por las lesiones han hecho que el bueno de Andrade tenga el sello del INEM en su ficha. La duda ahora es si sus piernas le responderán para un regreso a los terrenos de juego, quién sabe si en nuestra Liga.
Stephen Appiah (Ghana, 28 años, Pivote): Uno de los mejores jugadores africanos de los últimos años. Crecido en la selección a la sombra de Essien, Appiah lo tiene todo para triunfar en cualquier club. Técnica, visión de juego, disparo y, sobre todo, la capacidad de sacrificio necesaria para meterse en el bolsillo a la hinchada local. Capitán con su selección –con la que sigue jugando a pesar de llevar sin club toda la temporada-, Appiah dejó su último club, en Fenerbahçe, a medias por una lesión de larga duración, a medias por su extraña relación con el club desde su llegada –había anunciado varias veces su deseo de abandonar Turquía-. El pulmón ghanés ha pasado recientemente pruebas con el Tottenham Hotspurs y con el equipo ruso del Rubin Kazan, pero en ambos casos los clubes descartaron su contratación por su forma física. Sigue intentándolo.
Samuele Dalla Bona (Italia, 28 años, Mediocentro): ¿Quién no recuerda a este centrocampista de tan bello nombre, que apareciera, surgido de la nada en aquel centro del campo del Chelsea pre-Abramomich, para ocupar el puesto de nada menos que Gustavo Poyet y Dennis Wise? ¡Cuánto prometía!, hasta el punto de que el mismísimo Milan decidió contratarle. Pues bien, desde aquella temporada 2002/2003 que se vistiera de rojinegro, poco rescatable hay en la carrera del veneciano. Varias cesiones al Boloña, Lecce y Sampdoria, en las que poco demostró, terminaron con sus huesos en la Serie B. Al menos, fue en el mítico Nápoles, y al menos, con él de titular, el equipo del sur de Italia recuperó un puesto en la máxima categoría. Sin embargo, este año Dalla Bona se ha encontrado con nueva e importante competencia, hasta el punto de que, harto de no ver los partidos más que desde el banquillo, ha rescindido su contrato recientemente con los napolitanos. El año que viene quiere volver a la Premier. Para ello, ha llamado a su ex compañero, Gianfranco Zola, ahora técnico del West Ham.
Emir Spahic (Bosnia y Herzegovina, 28 años, Central): No deja de ser curioso que ahora que la selección de Bosnia y Herzegovina esté más de moda que nunca en el panorama internacional, su capitán y hombre más importante en la defensa, esté en el paro. Spahic ha pasado sus últimos años en Rusia, en las filas de los equipos moscovitas del Torpedo y del Lokomotiv. En este último alternó la titularidad con el ostracismo. Tras rescindir su contrato con el Lokomotiv, Wolfsburgo y Panathinaikos se han interesado en sus servicios.
Christian Vieri (Italia, 36 años, Delantero): Escribir la lista de equipos por los que ha pasado “bobo” en su carrera supera la extensión alcance de este post. Tampoco es necesario presentarle. Quién no le conozca, es poco le interesa el fútbol. Baste, pues, con decir que tras su lamentable paso por el fútbol Atalanta, el ilustre delantero centro se resiste a colgar las botas. Tal y como nuestro compañero Sergio Cortina escribió recientemente, un destino posible sería el Championship inglés, en las filas del Queens Park Rangers de Briatore y Agag.
Mozart (Brasil, 29 años, Centrocampista): Con ilustre nombre, a su son ha bailado el fútbol del Spartak de Moscú los últimos cuatro años. Fichado por casi cinco millones de euros de la Reggina italiana, su actual entrenador, Michael Laudrup, optó por rescindir su contrato después de que regresara de sus vacaciones en Brasil pesando nada menos que 91 kilos. Poco quizá para un músico, pero mucho, convendremos, para un futbolista, aún cuando sea brasileño. Intentará adelgazar para encontrar un nuevo equipo.
Johann Vogel (Suiza, 32 años, Centrocampista): Cualquiera que viera en su momento al PSV de Hiddink, aprendería un nombre en su memoria: Johann Vogel. Ese mismo nombre es el que se apuntaron en su agenda los ojeadores del AC Milan, viendo cómo el juego de aquel fantástico equipo pasaba por las botas del suizo. Sin embargo, como para tantos y tantos otros jugadores en los últimos años, el fichar por el Milan fue para Vogel el principio del fin. Tras fracasar estrepitosamente en Italia, y para que no quedara ninguna duda, lo hizo después en las otras dos grandes ligas del continente: España (Betis) e Inglaterra (Blackburn). Desde este mismo mes de abril, Vogel está en paro, quién sabe si definitivo.
Joseph Enakarhire (Nigeria, 26 años, Central): Nada menos que mil millones de las antiguas pesetas pagó el Dinamo de Moscú al Sporting de Lisboa hace a penas cuatro años por este central nigeriano, cuya mayor virtud era la rapidez con la que salía al corte. Sin embargo, nunca se habituó a la vida en Rusia. Tras varias cesiones infructuosas al Burdeos y Panathinaikos, el equipo ruso ha optado por rescindir su contrato. Veintiséis años tiene Enakarhire. En teoría, debería de tener aún su lugar en el mundo del fútbol.
Celestine Babayaro (Nigeria, 30 años, Lateral Izquierdo): Futbolista prematuro, debutó con dieciséis añitos recién cumplidos en el Anderlecht, para hacerse, desde el primer momento con el puesto de titular. En Atlanta 96, con la medalla de oro para la selección nigeriana, tuvo su momento álgido. Pasó varias temporadas en la Premier, en el Chelsea y el Newcastle, pero su estrella se fue apagando cada año, hasta ser sólo la sombra de lo que un día apuntó. Su último club conocido fue Los Angeles Galaxy, con el que no llegó a debutar. Dudamos de que regrese.
Detendremos aquí nuestro repaso. Hay más, muchos más. Desde Edgar Davids, que aún no ha anunciado su retirada y quién sabe si volverá, hasta nuestro Iván Helguera, no son pocos quienes están ahora sin equipo. A algunos ya sólo los buscan en Internet fans frikies que un día jalearon su nombre en un estadio. Otros han sido definitivamente olvidados, aunque quién sabe si volverán. Finalmente, unos pocos están subrayados en rojo en las agendas de directores deportivos. Pronto sonarán sus teléfonos y volverán al verde de los estadios, de donde soñarán no volver a salir jamás.