«
»


La cabeza pensante de Toni

luca_toniEl Barcelona recibe esta noche en el Camp Nou al Bayern Münich en el primer partido de su eliminatoria de cuartos de final de Liga de Campeones. El equipo alemán es un conjunto irregular en la Bundesliga, pero que ha demostrado su poderío en Europa. Serán, casi con toda seguridad, una piedra de toque importante para calibrar los límites de los chicos de Pep Guardiola.

Durante esta semana, algunos medios han informado de que la preocupación principal del entrenador del Barcelona es Luca Toni, delantero italiano de la entidad bávara. Incluso, varios periodistas se han hecho eco del planteamiento defensivo de Guardiola frente al ariete: imponerse a su juego aéreo será imposible, por lo que el marcaje debe ser agresivo y centrado en cortar la segunda jugada.

La idea del míster catalán puede ser acertada. Toni es un jugador de 1,93 metros de altura y 88 kilos de peso. Siempre consigue imponerse por alto y generar segundas jugadas para la entrada de otros futbolistas de mediocampo o controlar el balón, darse la vuelta con facilidad y rematar a gol. Su colocación en el área es formidable y su juego con los brazos diseñado para su envergadura. En muchas ocasiones, utiliza la proximidad del rival para apoyarse y girarse (como los pívots en baloncesto) o fuerza el contacto en busca del penalti. Es un jugador temible.

Frente a la dificultad del marcaje, el Barcelona cuenta con la altura y el buen juego aéreo de Gerard Piqué, la inteligencia y la capacidad de anticipación de Rafa Márquez y la agresividad controlada y pundonor de Carles Puyol. Toni tampoco es un jugador que necesite entrar en juego con continuidad, sólo le basta un buen balón aéreo para crear peligro o un despiste de la zaga para hacer daño. Los tres defensas culés deberán estar concentrados y atentos todo el partido.

El otro peligro es la movilidad de Franck Ribéry. El delantero galo tuvo una entrada relativamente tardía en el olimpo del fútbol europeo. De hecho, fue necesario su destierro a Turquía, en las filas del Galatasaray, para que un grande de Europa se fijara en sus cualidades. Olympique de Marsella lo fichó con 22 años por 7 millones de euros y allí se convirtió en su referencia ofensiva. En la entidad del Vélodrome no le olvidan. De allí saltó al Bayern y tras dos temporadas (2007-presente), Ribéry se ha convertido en uno de los buques insignia de un equipo histórico. Con 26 años recién cumplidos es una pieza muy cotizada en el mercado de fichajes.

El 1,69 metros de altura del segundo delantero francés se complementan bien con la envergadura de Toni. Una referencia arriba, con un juego aéreo espectacular y uno de espaldas notable, y un jugador habilidoso en continuo movimiento, con un regate en carrera muy interesante y buen tino en el disparo a puerta. Los dos son la verdadera referencia ofensiva de este Bayern y el máximo peligro para los intereses blaugranas.

Otro duelo interesante se producirá entre los inquilinos de los banquillos. Guardiola y Jürgen Klinsmann responden a un perfil parecido, aunque con diferencias notables. El catalán es un hombre de la casa, joven, referencia en el estilo creado por Johan Cruyff para el Barcelona y abanderado constante de la vistosidad como vehículo más potente para llegar al éxito. Tocar, tocar y tocar como catecismo futbolístico. Klinsmann también es un míster joven, pero no está formado en Münich. Jugó en el Bayern, pero tras su paso por Italia (Inter de Milán), Francia (Mónaco) e Inglaterra (Tottenham). Además, a diferencia de Guardiola, el entrenador alemán no mezcla en exceso con la idiosincrasia bávara.

Guardiola obtuvo su confirmación como entrenador del primer equipo ante la necesidad de volver a los orígenes, a la filosofía del Dream Team, e intensificar el valor de los códigos dentro del vestuario y el respeto a la cadena de mando. Klinsmann es una apuesta de Franz Beckenbauer para modernizar las viejas estructuras de la entidad y darle un ritmo diferente al juego del equipo, demasiado anquilosado en las fórmulas que dieron éxito en el pasado. El camino del entrenador de Göppingen es complicado y la oposición firme.

Ir al artículo original

Leave a Reply

Comment