Imágenes de 2009: la forja de un equipo de leyenda

Nos deja el año 2009. A pocos días del pistoletazo de salida del 2010, en DDF repasamos aquellos acontecimientos futbolísticos acaecidos durante estos 365 días que más nos han impactado y que más tiempo perdurarán en nuestras memorias.
Y si por algo será recordado 2009, será por el nacimiento, crecimiento, encumbramiento y confirmación, de un equipo de leyenda. El hito conseguido por el FC Barcelona, ganando todos los torneos disputados durante estos últimos doce meses con un juego que ha enamorado a seguidores y detractores, tardará muchísimo tiempo en repetirse. Todo comenzó, aún en 2008, con la discutidísima llegada de Pep Guardiola al banquillo azulgrana. Lo que muchos aventuraron que sería un descalabro del proyecto de Laporta para sustituir a la exitosa era Rijkaard, acabó convertido en una de las mayores revoluciones futbolísticas que uno recuerda. Superando en su primer año de vida los registros del Dream Team de Johan Cruyff, el proyecto de Guardiola ya sólo ofrece una incógnita: cuánto tiempo será capaz de mantenerse en lo más alto.
Pero el gran año del barcelonismo no ha sido fruto de la casualidad. Puede, en todo caso, que haya sido cosa de la causalidad. Y la causa no es otra que la inimaginable conjunción de estrellas sobre el césped del Camp Nou. El éxito del modelo deportivo barcelonista, encarnado en las figuras de Carles Puyol, Gerard Piqué, Andrés Iniesta y, sobre todo, Xavi Hernández ha estado apadrinado por el más idóneo guía espiritual que, repasando la historia moderna del equipo catalán, uno podría imaginarse. A Pep Guardiola le han venido las cosas rodadas. No se puede negar que el técnico culé ha disfrutado de unos ingredientes escogidos para preparar su plato estrella.
Aunque el camino, como el propio Pep se encarga de recalcar cada vez que tiene la oportunidad, no se construye sin una buena dosis de trabajo y constancia. Y, en ese aspecto, no hay ninguna duda de que Laporta, a quien hay que criticar su extrapolación política de la misma manera que alabar su gestión deportiva, ha tocado la tecla oportuna.
En este último año asistimos también a un hecho que muchos dudábamos que llegara a producirse algún día: el divorcio entre Samuel Eto’o y el Barça (o, quizás, entre Samu y Guardiola). La tan cacareada ‘falta de feeling’ llevó al camerunés lejos del Camp Nou y lo dejó plantado en el Inter, rodeado de un fútbol que acabará debiéndole mucho más de lo que le haya aportado cuando acabe su aventura transalpina.
Fue también el año del 2-6, del golazo de Iniesta al Chelsea en aquella semifinal, o de la revancha copera ante el Athletic devolviendo la jugadita de hace 25 años.
2009 ha sido, y será, el año en que Guardiola y el FC Barcelona instauraron un nuevo modelo a seguir, apoyándose en un éxito sin precedentes en la historia del fútbol mundial.