Grandes goleadores en la Eredivisie (I)
Hace unos meses, cuando el Madrid fichó a Huntelaar, se discutió largo y tendido sobre la conveniencia del fichaje y, más en general, sobre la exportabilidad de los goleadores de la Eredivisie. La monumental racha del Cazador, tanto en el equipo blanco como en la selección holandesa, parece cerrar de momento el primer debate, así que parece un buen momento para discutir un poco sobre el segundo. Así, vamos a realizar un pequeño recorrido por los máximos goleadores en Holanda en los últimos veinte años. Que lo disfrutéis.
- Marco Van Basten (83-87). Comienza nuestro repaso por el rematador más elegante de la época, o de muchas épocas, referencia inexcusable de toda una generación. Tardó demasiado en salir del Ajax, pero cuando lo hizo fue para convertirse en la guinda del mejor Milan nunca visto, el mejor equipo de los últimos treinta años. Enorme su huella, hubiera resultado inabarcable de no ser por sus tobillos de cristal. Su marca de fábrica, el gol en la final de la Euro 88.
- Wim Kieft (87-88). De un tallo de 1,90 salido de los suburbios de Amsterdam, rubio como la cerveza y con formación de central, Leo Beenhakker sacó un tanque que durante años demolió las redes de los rivales del Ajax a base de cabezazos inapelables y fulgurantes llegadas al primer palo, que complementaba con una significativa habilidad en la protección del cuero. Salido de Holanda en dirección a Pisa, sus carencias técnicas le incapacitaron ante las férreas defensas transalpinas, y pasó por Italia sin pena ni gloria.de vuelta a su país natal, pues, firmó buenas temporadas en el PSV antes de retirarse en 1994.
- Romario (88-90 y 91-92). El jugador de dibujos animados, el hombre de los mil goles, nadie como él conjugó plasticidad y eficacia. Prototipo perdurable del futbolista brasileño, generador de mil historias, protagonista en el campo y fuera de él, fue rey en Eindhoven antes de que su año en el Barcelona descubriera al gran mundo lo estético que puede llegar a ser el fútbol. Veinte años de tumbos y juergas entre gol y gol han marcado la huella de un futbolista irrepetible, díscolo y genial.
- Dennis Bergkamp (90-93). Saludado desde sus comienzos como el mayor talento dado en muchos años por la cantera del Ajax –lo cual es mucho decir- su carácter pusilánime le llevó al fracaso en el Inter y a punto estuvo de arruinar su carrera. Rescatado por Arsène Wenger para el gran fútbol, la Premier vio brotar en todo su esplendor a uno de los delanteros más técnicos, inventivos y elegantes que haya podido contemplar el fútbol europeo. Hubo una época en que salió a obra de arte por partido (97-98). El Beau Brummell del cambio de siglo.
- Jari Litmanen (93-94). Ejemplo donde los haya de que en ocasiones el hábitat sí hace al monje, sus años en el Ajax, con dos balas en las bandas y un joven Kluivert abriéndole huecos por delante, lo convirtieron en el llegador más letal del fútbol europeo, y la encarnación más perfecta del hombre clave en el clásico 3-4-3. Fuera de Holanda y de su elemento, y caído en un Barcelona de transición, pocas veces pareció más que un futbolista mediocre. Una estrella fugaz, pues, que en su momento brilló sin límites.
Ronaldo (94-95). ¿Queda algo por decir de él? Ya en el PSV se reveló la brillante y triste pauta de su carrera, rotura de redes rivales y rodillas propias. Lo fichó el Barça como una apuesta, y todos descubrimos que el delantero perfecto era posible. Después vino el Inter, el dolor y el fantasma de la retirada, y más tarde la más gloriosa resurrección, y una segunda carrera en el Madrid donde vimos al Gordito galáctico reinventado: menos celestial que en Barcelona, pero casi igual de letal, compensando falta de velocidad con nuevos recursos. Vuelto de nuevo de entre los muertos, marcará goles siempre, juegue donde juegue.
- Luc Nilis (95-97). El mayor talento dado por el fútbol belga desde los gloriosos 80 marcó una época en el Anderlecht, al que llevó de nuevo a la cúspide tras años de oscuridad, y en el PSV, donde formó demoledoras parejas con Ronaldo –que habla maravillas de él- y Van Nistelrooy, y donde se ha quedado después de retirarse. Estético y técnico, quizás algo frío en ocasiones, salió demasiado tarde del Benelux, y una grave lesión lo retiró cuando comenzaba una nueva aventura en el Aston Villa. Quizá siempre prometió más de lo que al final acabo dando.
Continuará…