Gago y Ramos, culpables
Ya sabíamos que en Marca sentó muy mal que a Sergio Ramos se le ocurriera rajar de Schuster en una entrevista a As. El sevillano es hoy uno de los señalados por este diario. El otro gran culpable es Fernando Gago.
Horrible Gago, que ha quedado retratado. Un futbolista así no puede jugar en el Real Madrid. Impresentable. [Roberto Gómez/Marca]
Una insistente pregunta ha martilleado mi cabeza durante toda esta temporada. Un interrogante que permite colegir que el Real Madrid está a años luz del Fútbol Club Barcelona. Una duda metódica que tiene poco de metódica y nada de duda. Una duda metódica que degenera en existencial si el que se la plantea es un madridista compulsivo: [...] ¿Cuántos jugadores del Madrid serían titulares en el Barça? [...] Casillas, Pepe y, con suerte, Lass. [...] El resto es para llorar. La epítome de este bestial desequilibrio es un Sergio Ramos que no se puede comparar con Diego Alves [sic] so pena de perpetrar un delito de lesa futbolidad. Se mueven en magnitudes diferentes. Uno jamás se plantea cotejar un Rolls con un Renault Clio, ni un Jumbo con una avioneta, ni un Rolex con un Swatch, ni un Mac Donald’s con El Bulli. Sencillamente, no hay debate porque a nadie se le pasa por la cabeza que lo haya. Pues eso. [...] Y lo del centro del campo es un escándalo monumental. [...] Todo ello en el caso de que Gago sea un mediocentro porque servidor aún se pregunta de qué juega este chico o, mejor dicho, si juega. [Eduardo Inda/Marca]
Sergio Ramos es de los que piensa como yo que donde esté una buena corrida, que se quite el fútbol. Ya me entienden. Pero una cosa es que uno se pirre por el arte de Cúchares y otra es que se vaya a los toros con su equipo en pleno partido, por mucho
que le guste el toreo y por mucho que su equipo perpetre un fútbol que perjudica seriamente la salud. Eso es una faena. Bueno, dos, porque Cuqui ya se ausentó del Bernabéu para ir a Las Ventas el día del Valladolid y anoche reincidió. Estuvo, sí, pero de cuerpo presente. La afición, sabia y soberana, pitó al camero por manso y Juande mandó a Ramos a los corrales en el minuto 70. Sergio abandonó el coso por su propio pie, no hizo falta que saliera Florito con los cabestros. [...] O hace un corte de mangas a sus palmeros y escucha a quienes le pueden enseñar, o se perderá para el fútbol. Entre los adoradores del Niño hay cantantes, toreros, folclóricas pero, sobre todo, hay periodistas. Y es que a esta profesión siempre le han faltado críticos y le han sobrado pelotas. [Miguel Serrano/Marca]
PD-No puedo estar más de acuerdo con esto último.