El posible plan B de Hiddink
La batalla de Stamford Bridge tendrá muchos capítulos. En función del resultado, los dos equipos pueden verse obligados a adoptar su plan B, su segunda fórmula para pasar a la gran final de Roma. El empate de la ida en el Camp Nou permite que la cita de Londres sea un encuentro mayúsculo, en la cima del fútbol europeo. Una contienda dirigida por un estratega de larga experiencia como Guus Hiddink y un míster muy joven, pero con una determinación prometedora como Pep Guardiola.
Durante la semana, en gran medida debido al desarrollo del primer envite, el entrenador catalán ha destacado el enorme poderío físico del Chelsea y ha afirmado que el Barcelona buscará tocar el balón con velocidad y no ir mucho al choque. Guardiola sabe que si su equipo se pierde en el fútbol aguerrido, de contacto, con excesivas faltas e interrupciones en el juego, los ingleses tendrán parte de la eliminatoria ganada. Pero la cita puede cambiar, el Chelsea podría necesitar aumentar el ritmo, buscar alternativas, salir de una dinámica de combate… Incluso, si se adelanta en el marcador, podría optar por más velocidad arriba y aprovechar los espacios.
En ambos casos, Hiddink debería despoblar algo el medio del campo ‘blue’ e intentar dañar a la defensa blaugrana con un punta de desmarque al espacio como Nicolas Anelka o un jugador rápido y de recorridos largos en banda como Salomon Kalou. Además, pueden darse un par de circunstancias añadidas: 1) Que el delantero francés entre en el campo como extremo y aproveche el juego de espaldas de Didier Drogba; y 2) Que parte del posible plan B se convierta en el plan A. Hiddink ha demostrado, en muchas ocasiones, que es un profesional que estudia a los rivales y apuesta por alternativas tácticas que desestabilicen a su oponente.
El holandés ha afirmado que el Chelsea adoptará una actitud más atrevida ante su público. Ésta es una afirmación que, lógicamente, hay que dejar aparcada hasta la hora del partido. Lo que sí es evidente es que el Barcelona tiene dos puntos donde, a priori, puede sufrir en exceso. El primero de ellos es el juego aéreo, acentuado por la falta de Carles Puyol y Rafa Márquez en la posición de central. Gerard Piqué deberá compartir la zaga con una pareja casi inédita. El segundo, la debilidad defensiva del lateral izquierdo Éric Abidal. El Chelsea podría castigar el lado zurdo con Anelka o Kalou y buscar el poderío de Drogba y las entradas de Frank Lampard.
El delantero francés tuvo un comienzo de temporada espectacular. El despedido Luiz Felipe Scolari confió en Anelka durante los primeros meses y él respondió con muchos goles. Su salida y la llegada de Hiddink cortó de raíz esa progresión. El holandés ha recuperado el mejor tono de Drogba, que en cada partido demuestra su calidad desbordante. Pero puede ser una alternativa fantástica llegado el momento. Kalou es un jugador joven, que siempre cumple cuando entra al césped, tiene gol y desde su fichaje ha experimentado un crecimiento personal destacable. Es otra opción válida para zarandear el árbol y ver si caen cocos.