El delantero centro mentiroso

La final de Liga de Campeones será, posiblemente, la cita de los jugadores. Aquéllos que consigan expresarse en plenitud se convertirán en la clave del choque. Serán ellos los que den a su equipo el título europeo con un disparo lejano, una jugada a balón parado, una triangulación precisa… Además de las estrellas, dos profesionales con caminos muy distintos acaparan, en estos momentos, casi todas las miradas. Pep Guardiola y Alex Ferguson entrenan a los dos mejores conjuntos de Europa y sus planteamientos pueden ser decisivos.
Durante este año intenso, los dos adoptaron una alternativa táctica que les ha dado un rendimiento excepcional. Han utilizado a los dos mejores jugadores del mundo, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo (ambos extremos), como delanteros centros mentirosos. La expresión delantero mentiroso se utiliza mucho en Argentina para denominar al mediapunta o enganche. Los alejaron de la banda y los acercaron al centro, entre los mediocentros y los centrales, con espacio suficiente para tocar de primeras, triangular con facilidad y encarar en velocidad.
Los dos ejemplos son idénticos, no sólo por el desplazamiento de Messi y Cristiano Ronaldo, sino también por la necesidad de escorar a la banda a los dos delanteros titulares, Samuel Eto’o y Wayne Rooney. El movimiento provoca una alteración evidente en el planteamiento defensivo del rival. Los centrales se pierden en la marca de un ’nueve’ poco tradicional y los mediocentros casi nunca llegan a la ayuda si el equipo defiende en mucha distancia. Además, Eto’o y Rooney aportan más trabajo defensivo en banda, muy importante ante laterales ofensivos.
Este movimiento de enroque puede deshacerse después cuantas veces se desee o se necesite. Esto favorece la movilidad de los jugadores e incentiva la toma de decisiones sobre el césped (la interpretación de las necesidades tácticas del equipo durante el partido). Además, puede evitar la formación de un embudo en la frontal del área, si Messi y Cristiano utilizan en exceso la salida al centro desde la banda para sortear a los laterales.
Existen ejemplos de la eficacia de este planteamiento. El Barcelona destrozó al Real Madrid (2-6) con Messi de delantero centro y consiguió la clasificación para esta final ante el Chelsea con el mismo recurso. De todas formas, el argentino ya jugó en esta posición con anterioridad, sin ir más lejos en la visita de los blaugranas al Sporting de Lisboa en la fase de grupos. El Manchester hizo lo mismo ante el Oporto y el Arsenal y Cristiano Ronaldo fue decisivo en ambas eliminatorias. Es probable que Guardiola y Ferguson mantengan su apuesta. El primero debe contrarrestar el avance ofensivo de Patrice Evra en banda izquierda y librar a Messi de su poderío físico y el segundo entiende que Ronaldo está más conectado con el juego en la zona central.
Tampoco el destierro de Eto’o y Rooney a la banda provoca una pérdida ofensiva excesiva. El camerunés está peleado con el gol desde hace tiempo y su trabajo puede ser muy importante para torpedear una de las bazas atacantes de los red devils. Y el inglés demostró su enorme categoría futbolística ante el Arsenal justo en esa posición. Su trabajo oscuro durante todo el partido, su capacidad para jugar al primer toque y su facilidad innata para escorarse al centro y buscar el disparo lo convierten también en un arma peligrosa cuando juega en banda.