El déjà vu del Kun
Las sensaciones atléticas de Sergio Agüero comienzan a teñirse de negro. Tras un inicio de temporada ideal y la salida de Javier Aguirre del Atlético de Madrid, la duda se ha instalado sobre el papel del jugador argentino en el vestuario del club. La piezas del puzzle empiezan a encajar con dificultad y los cantos de sirena de media Europa no facilitan el reacomodo de la situación. Con la llegada de Abel Resino al banquillo rojiblanco, el Kun está experimentando alguna circunstancia parecida a su primer año en el club de la ribera del Manzanares.
El delantero de Buenos Aires llegó a la institución como una joven promesa que arribaba al fútbol europeo con mimbres de crack. El ‘Vasco’ Aguirre entendió entonces que la mejor manera de introducir al jugador en la nueva disciplina era dosificar sus apariciones sobre el césped y controlar su entorno y su alimentación al máximo. Se llegó a afirmar que las amistades de Agüero en España no permitían su evolución como futbolista y que su tendencia al sobrepeso era alarmante. Sus inicios no fueron fáciles.
Tras un periodo de adaptación, el Kun demostró que era un jugador desequilibrante. Las dudas se convirtieron en halagos un fin de semana tras otro. Aguirre había conseguido centrar su carrera y encontrarle acomodo en su once titular sin perder su filosofía de vestuario. Agüero ya era una pieza clave del esquema rojiblanco y cuando no estaba sobre el césped, todo el mundo echaba en falta su control de primeras, su gambeteo en el área, su arrancada descomunal y su buen tino de cara a puerta. ¡Kun, Kun, Kun! se convirtió en el grito de guerra de la grada.
Pero la historia parece respetirse tras el descalabro del Vasco. La sensación que existe desde fuera es que Resino quiere que Agüero dé pasos parecidos a los que ya tuvo que dar cuando se ganó la confianza del entrenador mexicano. El cambio en el min. 55 contra el Oporto motivó el enfado del delantero argentino. Enrique Cerezo, presidente del Atlético, ha ratificado la decisión de Resino y ha afirmado que quien manda y toma las decisiones es el toledano.
La sustitución y el gesto de rebeldía del Kun puede ser una anécdota en una temporada que se complica con cada partido o el principio del fin de una historia de amor. Agüero ha repetido en muchas ocasiones que es feliz en Madrid y que desea continuar en el seno del proyecto colchonero, aunque la última vez que acudió a una rueda de prensa aseguró que no seguiría en el Atlético si el club entendía que su paso por el Calderón había llegado a su fin. Matices importantes.
Los aficionados colchoneros están comprometidos con su jugador. En el último partido de Liga de Campeones, la grada pitó con intensidad el cambio del futbolista cuando el resultado ante el Oporto se encontraba todavía en 2-1. Es probable que los socios vean en el porteño un salvoconducto hacia tiempos mejores. Su calidad da un toque de distinción a la plantilla, que en líneas generales está escasa de talento y brillantez. Pero… ¿cuál es el rendimiento real del Kun? Su capacidad para generar fútbol es evidente, pero los números respaldan sólo en parte su trabajo. Si acudimos al listado de goleadores de Primera División, Agüero aparece en la décima posición con 10 tantos, por detrás de jugadores que a priori tienen menos entidad como Gonzalo Higuaín (14), Álvaro Negredo (13) y Giuseppe Rossi (12) o su compañero de filas Diego Forlán (15).
La pérdida del Kun sería un duro golpe para una plantilla que tiene poco valor añadido con respecto al resto de vestuarios que luchan por la clasificación para Europa. Pero tal vez la dirección deportiva de la entidad empiece a hacer movimientos que justifiquen una salida sin quedar excesivamente marcada. O quizás el equipo no consiga el objetivo, se inicie un proyecto nuevo y Agüero entienda que necesita más tiempo para madurar y la mejor opción sea tener estabilidad. En la mayoría de los casos en los que un jugador de su envergadura abandona un club grande, los primeros indicios son similares a los del Kun. Habrá que esperar acontecimientos.