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Camacho receta voluntad

Osasuna es uno de los equipos de Primera que tienen pinta de descenso. Todavía quedan 15 partidos y todo es posible, pero el equipo del Reyno de Navarra coquetea peligrosamente con la zona roja de la tabla. José Antonio Camacho llegó para un cambio de tendencia positivo, pero el tiempo demuestra que es complicado acabar de un plumazo con una herencia negativa. El club lleva casi toda la temporada abajo y es obvio que la permanencia está en riesgo.

Osasuna ha estado en descenso directo desde la 7ª jornada y salió por primera vez hace dos jornadas. Con anterioridad, el equipo siempre estuvo marcado por una dinámica descendente. Ésa fue la razón por la que Patxi Izco, presidente de la entidad navarra, decidió hacer cambios en el vestuario y contrató al ex seleccionador español para que cogiera el timón del barco a mediados de octubre del año pasado. El sacrificado fue José Ángel ‘Cuco’ Ziganda.

La entidad rojilla tomó la decisión después de que el entrenador de Larrainzar no consiguiera ninguna victoria al frente del equipo en el comienzo del campeonato. El cese puso fin a una relación profesional de más de dos temporadas. La dirección de Osasuna ha demostrado los últimos años que no es partidaria de los cambios bruscos, que prefiere las decisiones reflexivas a los ataques de instinto y que el éxito depende de la estabilidad. Antes de Ziganda, Javier Aguirre tuvo la confianza plena de Izco y llevó al club a la Liga de Campeones, lo que le llevó al Atlético.

Ésa es la confianza que ahora mismo necesita Camacho para darle oxígeno al vestuario. Su capacidad para estimular a la plantilla, transmitirle voluntad y sacrificio desde la caseta y su experiencia en banquillos de todo pelaje son motivos para la esperanza. Pero la realidad es algo diferente: Camacho se estrenó con derrota frente al Sporting y desde entonces su trayectoria ha sido un calvario, salvo esta última semana en la que ha disfrutado su salida del descenso.

Además, existen aspectos extradeportivos que no favorecen la tranquilidad y la concentración de los jugadores. Osasuna lleva quejándose muchas jornadas de los malos arbitrajes. Por eso, Izco rompió relaciones con el estamento arbitral tras la actuación del colegiado Alfonso Pérez Burrull en el partido en el Bernabéu, donde no se pitaron dos penaltis y se expulsó injustamente a Juanfran. Es posible que piensen que sus quejas van a tener alguna influencia en los árbitros, en la esperanza de que quien no llora no mama, pero a veces la beligerancia excesiva tiene consecuencias aún más negativas.

Desde un punto de vista deportivo, el equipo depende fundamentalmente de las victorias que obtenga en casa y frente a rivales directos en la lucha por el descenso. Además, cualquier punto que consiga lejos del Reyno de Navarra es un balón de optimismo muy valioso en una situación tan delicada. Ésa es la razón por la que Camacho optó por un cambio tan conservador ante el Deportivo en Riazor cuando retiró al delantero Dady en el 26′ de la 2ª parte con empate a cero para meter en punta a un jugador con menos proyección ofensiva como el iraní Masoud.

Osasuna se llevó los tres puntos en los dos últimos partidos en casa por 1-0 ante el Valencia y un rival directo como el Mallorca. Además, empató (1-1) contra el Villarreal a domicilio y perdió contra los dos transatlánticos de la categoría (con el Real Madrid por 3-1 y con el Barcelona por 2-3), pero dando una imagen sensiblemente mejor de lo esperado. Al partido en casa contra los hombres de Pep Guardiola llegaría tras empatar a uno en el campo del Sevilla, otro de los ‘cocos’ de Primera División.

La entrada de Camacho dio esperanzas a la afición, que desea que el entrenador murciano despierte a algunos jugadores como Javier García Portillo, que fue fichado para ser referencia goleadora y sus números están lejos, por ejemplo, de los de Roberto Soldado como rojillo. En cambio, es el experimentado Walter Pandiani quien está cogiendo la responsabilidad y demostrando su gran olfato de cara a puerta. Él fue el autor del tanto ante el Mallorca. Los mediocentros Javad Neukonam-Patxi Puñal, el desborde de Juanfran y la sobriedad defensiva tienen que ser claves también para la salvación.

Otro elemento importante para Osasuna puede ser la distribución de esfuerzos de Camacho. Han sido habituales las rotaciones en el equipo, sobre todo para evitar el desgaste por la doble competición (Liga y Copa del Rey, hasta su eliminación ante el Athletic de Bilbao) y eso puede tener influencia en los últimos diez partidos de Liga, momento en el que todos los clubes se juegan el puesto definitivo en la tabla. Al menos, eso desea la afición del Reyno de Navarra.

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