Así fue la Liga: Almería (11º)
El Almería ha sido uno de los equipos revelación esta temporada. La llegada del entrenador mexicano Hugo Sánchez supuso un cambio de ritmo interesante en la dinámica del vestuario. Si el míster ha sido una de las claves, la otra tiene el nombre de Álvaro Negredo. El delantero de Vallecas se ha ganado a pulso su retorno a la disciplina del Real Madrid y acabar en un club de mayor entidad, si finalmente no viste de blanco.
Los rojiblancos son una de las plantillas con menos potencial goleador de toda la Primera División. De los 45 tantos transformados por el equipo, 19 goles son de Negredo (un 42%), lo que explica la enorme influencia del delantero en el juego del Almería y su importancia en el buen papel del club esta campaña. Tampoco es descartable que la explosión deportiva de Negredo se deba, en alguna medida, a los consejos de Hugol.
Almería no era una plaza fácil para el mexicano y eso es algo que hay que valorar. Unai Emery había dejado una impronta especial en la ciudad andaluza. Su fichaje por el Valencia no fue una casualidad: sus dos temporadas con los rojiblancos fueron una buena carta de presentación, con un ascenso a Primera en la campaña 2006-2007 y un octavo puesto (con 52 puntos) en su primer año en la categoría de honor al año pasado. Además, la entidad había despedido a su primera apuesta para sustituir al vasco, Gonzalo Arconada. La elección de Hugo fue una verdadera sorpresa y casi nadie esperaba que su rendimiento fuera tan interesante.
Gran parte del éxito reside en su capacidad para bajar el perfil y ser menos agresivo en su tono. Hugo Sánchez siempre había trasladado a la prensa española una imagen excesivamente altiva, orgullosa, incluso prepotente. Con afirmaciones altisonantes en muchas ocasiones. Pero llegó finalmente a la Liga española y cambió su estilo o, al menos, el estilo que conocíamos. Eso permitió que los medios se centraran más en su trabajo diario y sus buenos resultados y no tanto en sus ruedas de prensa. Ahora, casi todo el mundo piensa que Hugol, además de hablar, trabaja.
La buena campaña no sólo se debe a la capacidad goleadora de Negredo y el buen tino de Hugo Sánchez, también la plantilla ha demostrado un gran nivel casi todo el año. El vestuario dispone de una pareja de porteros muy competitiva. Diego Alves, el guardameta titular, ha demostrado que es un profesional con unos reflejos felinos, buen uno contra uno y con virtudes suficientes para defender la puerta de una entidad con más caché. Mientras, Esteban ha aportado la experiencia acumulada en varios banquillos de Primera División.
En defensa, los laterales han dado un gran nivel todo el año. Bruno Saltor (derecho) y Mané (izquierdo) se han mostrado muy sólidos, de ahí que sean dos de los jugadores que vayan a salir del Almería la próxima temporada. Mané ya ha fichado por el Getafe (después de descartar su marcha a un descendido Betis) y Saltor suena con fuerza para llegar al vestuario del Barcelona. En el centro del campo, Iriney Santos ha dado sentido al juego del Almería (suena como una de las salidas posibles del club) y arriba siempre se ha apostado por jugadores de enorme movilidad como Albert Crusat, Pablo Piatti y Negredo. Además, el nigeriano Kalu Uche también ha aportado bastante con su enorme potencia y olfato goleador (8 tantos).
La etapa de Emery y la filosofía de Hugol demuestran que el Almería debe tener claro cuál debe ser el camino para permanecer en Primera. El gusto por el fútbol de toque y una puesta en escena animosa son condiciones imprescindibles para continuar al máximo nivel. Además, será muy importante la elección de buenos recambios para aquellos futbolistas que decidan abandonar el vestuario. El Almería no puede permitirse el lujo de bajar el listón porque lo pasará mal. Ése será el gran reto para la próxima temporada.
Lo mejor: El despegue definitivo de Negredo y la nueva imagen de Hugo Sánchez.
Lo peor: El posible desmantelamiento del vestuario.
Una frase: El buen rendimiento de los jugadores asegura la permanencia un año más.